Grafeno

El grafeno es un material que se puede obtener de diferentes fuentes con carbono. Este material surge cuando pequeñísimas partículas de carbono que se agrupan de forma muy densa en láminas de dos dimensiones muy finas (tienen el tamaño de un átomo), y en celdas hexagonales.

El grafeno es lo que se conoce como un alótropo cristalino del carbono, es decir, una forma molecular peculiar que le provee de características específicas dada su conformación; que en este caso genera propiedades bidimensionales. Sus átomos de carbono están densamente empaquetados en un patrón hexagonal a una escala atómica.

El grafeno puede auto repararse los agujeros o daños en la estructura de sus láminas, cuando se exponen a moléculas que contienen carbono, como los hidrocarburos. Bombardeados con átomos de carbono puro, los átomos se alinean perfectamente en hexágonos, llenando completamente los agujeros.

Propiedades del Grafeno

Nanométrico

Su tamaño de partícula es
de 35 a 45 nanómetros

Dureza

Es hasta 200 veces más duro
que el acero

Bactericida

Elimina el 99.9% de las bacterias
y evita su crecimiento

Ligereza

Por su composición es ligero

Filtro

Es un filtro nanométrico que solo
permite el paso del agua

Radiación

Soporta y sirve como aislante
de la radiación

Compatibilidad

Es altamente compatible y
reacciona con otros
materiales

Conductividad eléctrica

Conduce hasta 30 veces más
rápido que el cobre

Elasticidad

Aplicable a diferentes
superficies y fácil traslada sus
características al material
sobre el cual actúa

Conductor de Calor

Como en otros metales;
su estructura lo hace altamente
conductor térmico

Presentaciones del Grafeno

Aplicaciones Industriales